dónde vas pregunto ante la suposición de la superposición
pero nunca nadie y menos ella respondería
ante palabras capaces de atrofiar su libre andar
así quisiera encontrar remedio tal que supere la necesidad
de la anterior droga
ya soy adicto
a su composición química, deliciosa ácida-dulce suave-voluptuosa
con quién te vas quisiera saber así sabría donde
pero nunca cuando
los espacios temporales son amplios y entramados
como las corrientes de nuestras neuronas
iguales de eléctricos y repletos de situaciones
estoy tan adormecido con la mirada perdida
que me confundo si soy otro que está en ese lugar
conoce el momento y sabe ser el
una buena parte es reconocerlo
de ahí empieza el cálido sentido del auto-amor
luego sentirlo
adoptarlo
sustanciarlo
ingerirlo
volverse adicto
pero de una droga que nace dentro nuestro
algo que posiblemente solo la muerte nos podría arrebatar
entonces recién ahí podés subir al tren
ya tenés tu boleto
vas camino a la mejor montaña de todas
y no vas a estar solo
vas a mirar más alto que las nubes
pero no vas a ser el único
vas a hablar las lenguas y toda su sabiduría
y no habrá con quien discrepar
vas a ser lo que todos los sabios son
pero no te vas a poder autocontemplar
porque lo que ves
es el engaño más grande
del cual dudaste antes
solo que ahora sos parte
entonces por que tal viaje y tanto sacrificio?
si respondés terminas sentado en una piedra
junto a un río
sin hablar
sin preguntar
escuchás la naturaleza
y ahí si sabés donde estás
donde está ella
con quién estás en verdad
con quién está ella
cuando te verás en ella
y la naturaleza es más hermosa
pero hay una fuerte competencia en ambas
y es la intriga de
si lo que revelan es verdad...
sábado, 28 de mayo de 2016
domingo, 22 de mayo de 2016
A trabajar
La mañana de los hombre mermelada corre por la voz de los mensajeros del viento hacia la ciudad, el tumulto de gente alocada pero cuerda. Y cuando ese día llegue ya no quedará espacio para los cerebros vacíos de psicodelia. Algunos humanos ya se estaban preparando inconscientemente, otros siguieron distraídos con las banalidades de la vida cotidiana.
Cuando yo era un hombre joven siempre estaba dando vueltas por ahí, saltando verjas en busca de unas flores nuevas que cortar. Ahora simplemente veo hacía adelante y la suave vos del viento me lo dijo. Pensé en prepararme y advertirle a los demás. Pero el viento también me dijo que lo deje llegar. Entonces sin decirme mas tuve una visión. Vos y yo amándonos.
Parecía todo azul y negro, como sangre. Entonces lo dejé volar y me vendí al viento. Me quedé callado. Esperé a que el día llegara. Y cuando sucedió yo ya no sabía que decir, nadie preguntó tampoco.
Los hombre mermelada ya estaban entre nosotros y no quedaba otra opción que bailar, tomar sus drogas y dejarse llevar por sus onda cósmica encantada.
Viejos vinos con nuevas botellas. Ellos siempre te dicen como seguir, pero tus necesidades tienen que ser llevadas por el peso de tu cuerpo. Al no conseguirlo la muerte se presenta pero el baile sigue. La compasión es cosa del pasado, las reglas y la moral ya no rigen. Ellos emiten sonidos que van mas allá de lo que entendemos por música. Parece una onda verde que viene de los costados y posee tu cuerpo haciéndolo mover epilepticamente durante horas. Solo se piensa en colores. El cerebro se hace mermelada, hasta que ellos puedan enfrascarlo. Y se lo llevan nomás.
Parece como volver a nacer. Ya no sé como seguimos conviviendo. Durante la lobotomía soñaba que estabamos juntos. Fué hermoso no sentir dolor y vivir una alucinación. Ahora ya estoy normal, pienso en vos pero me encuentro reducido a sobrellevar las tareas.
Cuando yo era un hombre joven siempre estaba dando vueltas por ahí, saltando verjas en busca de unas flores nuevas que cortar. Ahora simplemente veo hacía adelante y la suave vos del viento me lo dijo. Pensé en prepararme y advertirle a los demás. Pero el viento también me dijo que lo deje llegar. Entonces sin decirme mas tuve una visión. Vos y yo amándonos.
Parecía todo azul y negro, como sangre. Entonces lo dejé volar y me vendí al viento. Me quedé callado. Esperé a que el día llegara. Y cuando sucedió yo ya no sabía que decir, nadie preguntó tampoco.
Los hombre mermelada ya estaban entre nosotros y no quedaba otra opción que bailar, tomar sus drogas y dejarse llevar por sus onda cósmica encantada.
Viejos vinos con nuevas botellas. Ellos siempre te dicen como seguir, pero tus necesidades tienen que ser llevadas por el peso de tu cuerpo. Al no conseguirlo la muerte se presenta pero el baile sigue. La compasión es cosa del pasado, las reglas y la moral ya no rigen. Ellos emiten sonidos que van mas allá de lo que entendemos por música. Parece una onda verde que viene de los costados y posee tu cuerpo haciéndolo mover epilepticamente durante horas. Solo se piensa en colores. El cerebro se hace mermelada, hasta que ellos puedan enfrascarlo. Y se lo llevan nomás.
Parece como volver a nacer. Ya no sé como seguimos conviviendo. Durante la lobotomía soñaba que estabamos juntos. Fué hermoso no sentir dolor y vivir una alucinación. Ahora ya estoy normal, pienso en vos pero me encuentro reducido a sobrellevar las tareas.
sábado, 14 de mayo de 2016
Babasónico
Cuando la calamidad se aviva
perfuma el aire que va a pasar
velas negras y sangre de gallo
plumas del rito, felonía
alguien parece saber
delante de sus ojos está
la solución y el fijo
final del acertijo
Su vidrio mental se polariza
percibe exacto que va a pasar
lesbianas vampiros asesinan
degenerados en bacanal
Homicida passionale magia haitiana
y obscurantismo medieval demonios
fugan de la nueva babilonia
conjuran su calor en la hoguera-hogar
Es la entropía del mundo
un mundo que come a otro mundo
un cuento basado en lo inmundo
de la realidad.
perfuma el aire que va a pasar
velas negras y sangre de gallo
plumas del rito, felonía
alguien parece saber
delante de sus ojos está
la solución y el fijo
final del acertijo
Su vidrio mental se polariza
percibe exacto que va a pasar
lesbianas vampiros asesinan
degenerados en bacanal
Homicida passionale magia haitiana
y obscurantismo medieval demonios
fugan de la nueva babilonia
conjuran su calor en la hoguera-hogar
Es la entropía del mundo
un mundo que come a otro mundo
un cuento basado en lo inmundo
de la realidad.
miércoles, 23 de marzo de 2016
Las Montañas
Estaba pensando la otra vez sobre el humano. Algo que cualquier humano piensa por la simple curiosidad de ser uno y que a lo largo del tiempo, al presenciar cambios en la vida, se tiene la sensación de que nosotros también cambiamos como especie.
Después pensé en nuestro origen, si era evolutivo o fuimos creados o manipulados.
Ahora que recuerdo, este pensamiento surgió observando a mi perro que estaba sentado con una de sus patas delanteras sobre mi rodilla mientras yo almorzaba. Es algo que siempre hace, lo veo como un gesto de petición hacía mi ya que en diferentes ocasiones comparto mi comida con él.
No es igual a otros perros con los que viví, parece un poco más inteligente en el sentido de la comunicación. O quizá obtuvo otros permisos diferentes a mis anteriores compañeros, quizá un poco más de libertad. Entonces se encendió la luz del pensamiento que da origen a este ensayo. Lo observé e imaginé que pasaría con su especie, tan variada en razas, en el futuro. Nuestro futuro y ellos en él. No sería tan descabellado sugerir que pudiesen mejorar su lenguaje, desarrollar su dialecto, sus cuerdas vocales podrían evolucionar mediante mejor alimentación o incluso experimentos científicos. En fin, ahí caí en la cuenta de que nosotros en algún momento pudimos ser mascotas de una raza de seres que se había desarrollado en la tierra, digamos en la época de los reptiles, digamos hombres reptiles, que tenían de mascotas a los simios-primates-etc, una especie de perro ancestral que también se apreciaba en diferentes razas y colores. Llegado el momento está raza se desentendió con la vida en la superficie y se refugiaron dentro de montañas o incluso debajo del nivel del mar en cuevas subterráneas, lugares maravillosos y de temperaturas frías, rodeados de diamantes y energías místicas. Quién sabe que cosas harían en su mundo super loco y cool. Y de esa probabilidad se desprenden muchas más relacionadas con nuestra existencia. Quizá seguiremos siendo sus mascotas y se divierten con nuestras trivialidades cotidianas que para nada tienen sentido o comunión con el desarrollo espiritual del cual ellos seguramente estén interesadísimos. Nos observan y se recuerdan a ellos mismos en eras arcaicas de su evolución.
Quizá ni siquiera recuerden que ellos alguna vez fueron mascotas de una raza que llego a este planeta en naves espaciales, cuando solo había flores y árboles, algún insecto quizás, las hormigas reinaban quizás o millones de posibilidades de imaginar un planeta completamente armónico, lleno de sonidos ambientales bien tranquilos, absoluta paz junto al sol y los planetas hermanos, hasta que estos seres ancestrales con forma de piel de piedra y largas cabelleras de fuego llegaron con sus mascotas reptiles a las que les gustaba enfrentar en batallas de razas y estilos, quizá; quien sabe qué le pasó a ellos, quizá ellos son los verdaderos amos, las montañas, el semen espacial que preñó a la tierra, un planeta virgen, hermoso, quizá.
Después pensé en nuestro origen, si era evolutivo o fuimos creados o manipulados.
Ahora que recuerdo, este pensamiento surgió observando a mi perro que estaba sentado con una de sus patas delanteras sobre mi rodilla mientras yo almorzaba. Es algo que siempre hace, lo veo como un gesto de petición hacía mi ya que en diferentes ocasiones comparto mi comida con él.
No es igual a otros perros con los que viví, parece un poco más inteligente en el sentido de la comunicación. O quizá obtuvo otros permisos diferentes a mis anteriores compañeros, quizá un poco más de libertad. Entonces se encendió la luz del pensamiento que da origen a este ensayo. Lo observé e imaginé que pasaría con su especie, tan variada en razas, en el futuro. Nuestro futuro y ellos en él. No sería tan descabellado sugerir que pudiesen mejorar su lenguaje, desarrollar su dialecto, sus cuerdas vocales podrían evolucionar mediante mejor alimentación o incluso experimentos científicos. En fin, ahí caí en la cuenta de que nosotros en algún momento pudimos ser mascotas de una raza de seres que se había desarrollado en la tierra, digamos en la época de los reptiles, digamos hombres reptiles, que tenían de mascotas a los simios-primates-etc, una especie de perro ancestral que también se apreciaba en diferentes razas y colores. Llegado el momento está raza se desentendió con la vida en la superficie y se refugiaron dentro de montañas o incluso debajo del nivel del mar en cuevas subterráneas, lugares maravillosos y de temperaturas frías, rodeados de diamantes y energías místicas. Quién sabe que cosas harían en su mundo super loco y cool. Y de esa probabilidad se desprenden muchas más relacionadas con nuestra existencia. Quizá seguiremos siendo sus mascotas y se divierten con nuestras trivialidades cotidianas que para nada tienen sentido o comunión con el desarrollo espiritual del cual ellos seguramente estén interesadísimos. Nos observan y se recuerdan a ellos mismos en eras arcaicas de su evolución.
Quizá ni siquiera recuerden que ellos alguna vez fueron mascotas de una raza que llego a este planeta en naves espaciales, cuando solo había flores y árboles, algún insecto quizás, las hormigas reinaban quizás o millones de posibilidades de imaginar un planeta completamente armónico, lleno de sonidos ambientales bien tranquilos, absoluta paz junto al sol y los planetas hermanos, hasta que estos seres ancestrales con forma de piel de piedra y largas cabelleras de fuego llegaron con sus mascotas reptiles a las que les gustaba enfrentar en batallas de razas y estilos, quizá; quien sabe qué le pasó a ellos, quizá ellos son los verdaderos amos, las montañas, el semen espacial que preñó a la tierra, un planeta virgen, hermoso, quizá.
viernes, 18 de diciembre de 2015
el palacio
El palacio de la montaña en invierno era un lugar muy ostentoso. Acudido por las estrellas mas brillantes, acompañadas cada una por sos compañeras hermanas. Por otro lado los planetas de cada una como hijos y sus especies. Su cultura. Sus músicas y cada una de ellas tenian representantes en cada planeta como formas y razas de existencias desde mas elevados y entrelazados hasta simples desapercividos particulares de cada planeta o estrella, devorados o cooperantes entre ellas segun las energias y las posiciones en cada momento que se armaba la figura la existencia tomaba un color. Y todo esto era mas que sabido como una pintura en el palacio o una galeria guiada en todos los idiomas. Y se podria encontrar en diferentes puntos energeticamente entrelazados distantes en partes estrategicas de la galaxia. A mi me tocaba ser el representante invitado de la humanidad para contemplar y empalagarme de sus festejos universales, deleitandome con sus banquetes y bebidas, su ciencia y tecnologia, su droga interestelar. Sus charlas y su música, ya estoy a punto de vomitar.
jueves, 12 de junio de 2014
corazón iridiscente
Latiendo en una lata
cómo hélice de avión
apretujado como momia inca
sobra la montaña helada
esperando paciente
juntando calor
volviéndose sol iracundo
transpirando pólvora
atravesando estómagos
inyectando metamorfosis
despertando espíritus animales
en tu cuerpo dormido
absorbiendo tu espasmo milenario
la sangre arde...
cómo hélice de avión
apretujado como momia inca
sobra la montaña helada
esperando paciente
juntando calor
volviéndose sol iracundo
transpirando pólvora
atravesando estómagos
inyectando metamorfosis
despertando espíritus animales
en tu cuerpo dormido
absorbiendo tu espasmo milenario
la sangre arde...
sábado, 17 de mayo de 2014
lo que pasó cuando me distraje
Pasó la mitad de la vida.
Y ya sabía los movimientos que tuve que haber echo y que no hice.
Se asomó la tristeza en todas las personas y yo no estaba triste.
Pero me contagiaron porque pude ver sus ojos y sentirme como ellos.
Ver al que no se responsabiliza pero pide más y arroja lo que los otros le confían.
Un millón de alborotos por todo el mundo, con narices y ojos diferentes.
Nos parecemos bastante.
Así es que acá estoy en mi pequeño mundito.
Distra-ido.
Astral ido.
Y vos también estás ahí en el tuyo.
Formando parte de la mitad que se me escapa.
Y ya sabía los movimientos que tuve que haber echo y que no hice.
Se asomó la tristeza en todas las personas y yo no estaba triste.
Pero me contagiaron porque pude ver sus ojos y sentirme como ellos.
Ver al que no se responsabiliza pero pide más y arroja lo que los otros le confían.
Un millón de alborotos por todo el mundo, con narices y ojos diferentes.
Nos parecemos bastante.
Así es que acá estoy en mi pequeño mundito.
Distra-ido.
Astral ido.
Y vos también estás ahí en el tuyo.
Formando parte de la mitad que se me escapa.
martes, 13 de mayo de 2014
sos una preventiva barbara
De pronto...
estaba mirando un ojo en una foto que parecía dibujado, me llamaba mucho la atención de su color y lo perfecto del círculo.
Una posición exacta.
Y se me ocurrió escribir esto:
Sos una preventiva barbara. Andar con vos es como tener un ángel endemoniado de guardián.
Aun que no lo quieras me empujas a las tentaciones, que se generan por el deseo previo de algo y luego su obtención.
Quizá algunas personas son un cartel, otras un poste, otras un tacho.
La cuestión más bien es que somos algo y cada uno es diferente.
Y vos sos un cartel. Que dice:
Soy una preventiva barbara.
Llama la atención si o si.
Y para los que son un fantasma no está bueno andar con vos.
Porque algunas personas creen en los fantasmas.
Y otras personas se creen fantasmas.
Por lo general terminan juntando un montón de criaturas ectoplasmáticas dentro de su moco.
estaba mirando un ojo en una foto que parecía dibujado, me llamaba mucho la atención de su color y lo perfecto del círculo.
Una posición exacta.
Y se me ocurrió escribir esto:
Sos una preventiva barbara. Andar con vos es como tener un ángel endemoniado de guardián.
Aun que no lo quieras me empujas a las tentaciones, que se generan por el deseo previo de algo y luego su obtención.
Quizá algunas personas son un cartel, otras un poste, otras un tacho.
La cuestión más bien es que somos algo y cada uno es diferente.
Y vos sos un cartel. Que dice:
Soy una preventiva barbara.
Llama la atención si o si.
Y para los que son un fantasma no está bueno andar con vos.
Porque algunas personas creen en los fantasmas.
Y otras personas se creen fantasmas.
Por lo general terminan juntando un montón de criaturas ectoplasmáticas dentro de su moco.
viernes, 9 de mayo de 2014
Un Paraíso llamado Casa
Cuando nací creí que ya estaba en el cielo.
No entendía nada realmente pero estaba conforme.
Hoy estoy en un paraíso atronador, pero confortable.
Es Casa. Con techo, paredes, ventanas y puertas.
Una cama, una cocina, un baño, un patio.
Una sala de estar, un estudio, mi propia habitación y la de mi hermano.
Muchos instrumentos musicales, rústicos pero mágicos.
Me siento bendito.
No me faltes.
No entendía nada realmente pero estaba conforme.
Hoy estoy en un paraíso atronador, pero confortable.
Es Casa. Con techo, paredes, ventanas y puertas.
Una cama, una cocina, un baño, un patio.
Una sala de estar, un estudio, mi propia habitación y la de mi hermano.
Muchos instrumentos musicales, rústicos pero mágicos.
Me siento bendito.
No me faltes.
miércoles, 7 de mayo de 2014
Allá te ibas...
Me senté a tomar mate, los últimos siete mates. Bajo un árbol, con la espalda contra el tronco. Me atravesaba la luz del sol, micropartículas a una supervelocidad y quizá alguna chocara contra una molécula de mi ser. En realidad quería fumarme un porrito que tenía guardado. Hacía catorce minutos que salía de la facultad. Estaba haciendo un curso en la UTN del cual me había enterado en la radio que iba a dictarse en abril. Antes de prender mi faso cerré los ojos y me dejé experimentar por el sonido. Podía sentir una leve energía fresca en el tronco del árbol. Oía a los pájaros que casualmente estaban sobre mi. Volé un ratito, un ratazo. Hasta que abrí los ojos y vi a los pájaros, que eran dos, cruzarse al árbol de enfrente mio. Estaban jugando o charlando, parecía que coqueteaban. Después uno se marchó volando, me parece que era la hembra, y el otro se quedo picoteando las alas. Encendí ese faso entonces. Era un finito, tranqui. Cuando llegué a la tuca se me acercó un tipo con sombrero cubano y unos cuadernos en su brazo izquierdo. Era un estudiante de teatro que en definitiva quería venderme un pequeño flyer a dos pesos. Para contribuir a su grupo de literatura. Un conjunto de personas que escribía cuentos, relatos y poesía. De casualidad yo le conté que me gustaba escribir y que me interesaba su propuesta pero que en ese momento no tenía plata, quise convidarlo una pitada de mi porro y no aceptó. En un corte me doy cuenta que el colectivo que yo debía tomar pasaba justo frente mío. Allá te ibas, pensé. Charlamos un poco de que hacía cada uno y se fue. me quedan los últimos dos mates, me los tomo, levanto mis cosas y me dirijo a la parada que está a 39 metros. Hoy sintonicé una radio nueva, no sé como se llama pero repetía mucho algo de el país de los hoteles. Y así seguí en el bondi escuchando esa radio, viendo las hojas del otoño, pensando en que allá te ibas.
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